El grado más alto de pureza del agua, y cómo se produce paso a paso.
El agua ultrapura (UPW, por sus siglas en inglés) es agua llevada al máximo grado de pureza posible: libre de sólidos disueltos, materia orgánica, sólidos suspendidos, grasas, aceites y hasta gases. No es agua "para beber" —al contrario, es tan pura que resulta agresiva—; es agua para procesos donde cualquier impureza arruinaría el producto.
Su nivel de pureza se mide por la resistividad eléctrica: el agua ultrapura alcanza 18.2 megaohmios·cm (equivalente a 0.055 µS/cm) a 25 °C — el máximo teórico del agua.
El agua pasa por varias etapas, cada una más fina que la anterior, hasta alcanzar la pureza máxima.
Filtración y retiro de cloro y sólidos para proteger las membranas.
Remueve la mayoría de sales, metales y orgánicos disueltos.
Intercambio iónico o electrodesionización que elimina los iones restantes.
Lecho mixto, luz UV y desgasificación para el último grado de pureza.
Resistividad de 18.2 MΩ·cm, lista para el proceso más exigente.
Lavado de obleas y microchips, donde una sola partícula arruina el producto.
Agua para inyectables (WFI) y procesos que exigen pureza total.
Generación de vapor de alta pureza sin riesgo de incrustación ni corrosión.
Es agua llevada al máximo grado de pureza: libre de sólidos disueltos, materia orgánica, sólidos suspendidos, grasas, aceites y gases. Alcanza una resistividad de 18.2 megaohmios·cm (0.055 µS/cm) a 25 °C.
Con un tren de tratamiento en etapas: pretratamiento, ósmosis inversa, desgasificación, desmineralización o electrodesionización (EDI) y un pulido final con lecho mixto y luz UV. A veces se usa una segunda etapa de ósmosis inversa.
Principalmente en la industria de semiconductores y electrónica, en la industria farmacéutica y de biotecnología, en laboratorios y en calderas de alta presión, donde cualquier impureza arruinaría el producto o el equipo.
Diseñamos trenes de tratamiento completos con ósmosis inversa, EDI y pulido a la medida de tu especificación.
Ver desmineralización y agua desionizada